Última hora. Las autoridades han hallado muerto en su domicilio al multimillonario empresario [...]. Aunque no se conocen muchos datos sobre su muerte, todo parece indicar que se trata de un suicidio [...]. Les seguiremos informando en los próximos minutos.
-¿Pero tú te crees?
Dos policías charlan sobre el incidente en el mismo salón, la misma habitación, entre las mismas paredes testigos la noche anterior. A lo lejos, un detective de traje marrón y sombrero entra por la puerta principal con aires más propios de otros tiempos.
-Buenas, ¿qué tenemos?
-Nada... El tipo se pegó un tiro con la Python, no hay duda.
El detective se acerca al cuerpo y lo examina exhaustivamente, buscando algo que pueda confirmar que, simplemente, decidió acabar con su vida. Sí, lo ve, está claro. Incluso antes de ver el cadaver, antes de llegar a la casa, lo había adivinado. Se incorpora y se pone a la altura de los otros dos agentes.
-No lo entiendo, lo tenía todo: dinero, una mansión, dos cochazos en el garaje...- reflexiona uno de los dos policías.
-Sí, no tiene demasiado sentido- responde el otro.
-Murió por amor- concluye el detective.
-Perdone, ¿cómo dice?
-Esperó durante muchos años a una novia que nunca le correspondió.
-¿Cómo que una novia? ¿Qué novia?
-Una dama llamada felicidad.
"No hay camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino".
Anónimo
3:
Sinceramente, me gusta. ¿Qué tendrá la imagen de los detectives que siempre los imaginamos con sobrero? Gran desenlace compi ;)
ResponderEliminar